Login

Register

Login

Register

EL CINE Y LA MODA: MÁS ALLÁ DE UN SIMPLE VESTUARIO

EL CINE Y LA MODA: MÁS ALLÁ DE UN SIMPLE VESTUARIO

El cine y la moda han sido, desde sus orígenes, una fuente de alimentación mutua. ¿El motivo principal? Ambos, tanto la producción de moda como la industria cinematográfica, son el fiel reflejo de nuestra sociedad. Y aunque la moda está siempre presente en el cine a través de los cuidados vestuarios, hoy hablaremos de cuando también pasa al contrario y es el cine el que se introduce en el mundo de la moda para contar la historia más elegante jamás contada.

Quizá ya te hemos dado alguna pista sobre qué te vamos a detallar a continuación, pero por si quedaba duda alguna, hoy hemos elegido 3 películas en las que la moda fue más allá de un simple vestuario, para convertirse en el hilo conductor de grandes producciones cinematográficas que marcaron a una generación: El Diablo Viste de Prada, Prêt-à-Porter y Sex and The City.

El diablo se Viste de Prada

La producción cinematográfica se proyectó por primera vez en junio de 2007. Basada en la novela de Lauren Weisberg, la estadounidense se había inspirado en su exjefa y redactora de Vogue para crear lo que entonces ella todavía no sabía que sería un icono del cine y la moda. Lo más probable es que no exista una película de mayor repercusión que refleje tan bien como lo hace esta las entrañas del mundo de la moda a la vez que, casi en tono fabulístico, dejaba entrever valiosas lecciones de vida en cuanto a lo que enfrentarse a los desafíos del destino se refiere.

La inversión realizada en diseñadores y vestuario de la producción marcó un hito en la moda, ya que si bien el vestuario es un elemento de vital importancia en todos los rodajes de todas las películas, en este además se tenía que ver traducido en la puesta en escena, casi a modo de narración metamodística.

Prêt-à-Porter

Prêt-à-Porter es una película estadounidense dirigida por Robert Altman que hace de la síntesis entre intriga y comedia una producción de reparto coral con el elenco más llamativo de finales de los noventa. La película se desarrolla en el contexto de la Semana de La Moda en París, cuando el jefe de la Cámara Sindical de la Moda es asesinado, prácticamente todos los personajes son sospechosos y salen a relucir muchos de los trapos sucios del mundillo. A pesar de que la escena más reconocible de la película es el desfile de modelos totalmente desnudas, el mundo de la moda no ejerció la crítica más favorable hacia la cinta.

Quizá fue la expectación y la prometedora combinación de todos los ingredientes que una producción necesita para ser un éxito lo que la convirtió en todo lo contrario. Pero como a nosotras siempre nos gusta sacar a relucir la parte positiva de todo, no podemos dejar de repetir que Prêt-à-Porter tampoco fue el desastre del que todos hablaban.

Para empezar, simplemente por el increíble cast de la película, ya merece la pena verla. Porque no sólo estaba protagonizada por grandes estrellas del cine del momento como Julia Roberts, Sophia Loren, Cher o Tim Robbins, sino que se dejaron ver en cameos también grandes estrellas del mundo de la moda como Jean Paul Gaultier, Gianfranco Ferré o Christian Lacroix (entre muchos otros)… Para nosotras, sin duda por dentro y por fuera la fusión perfecta del mundo del cine y de la moda, que además dejaba al descubierto todos los entresijos del mundillo, desconocido casi al completo para la mayor parte de la gente (y mucho más en aquella época, en la que las redes sociales todavía eran un plan). Y, por si fuera poco, súmale el regalo para la vista del impresionante vestuario y, para los oídos, de su banda sonora.

Muchos la calificaron de “película sobre moda que acabó hecha un lío”. Nosotras preferimos decir “equilibrio entre reportaje y ficción”. Y diremos más: “en clave de humor” (al más puro estilo americano).

Sex and The City

Más conocida en España como Sexo en Nueva York, no se trata solo de dos películas y una serie basadas en el estilo y el glamour, sino  también de una de las producciones que marcaría una generación. La serie que puso de moda la moda, nació en 1998 pero nunca ha dejado de ser actual. Es quizá esa atemporalidad la que la ha convertido en el referente que es hoy, o quizá la fusión entre forma de pensar y forma de vestir de sus protagonistas la que facilitó que la primera a la última persona se pudiese sentir identificada a través de la pantalla.

De nuevo, se trataba de una producción que tenía todos los ingredientes para ser un éxito: un emplazamiento clave como la ciudad de Nueva York (lugar icónico de la época donde lograr el éxito profesional), cuatro protagonistas con características perfectamente identificables por la audiencia, una trama que incluía el todavía ajeno concepto de sororidad y la elegantización de la mundana vida cotidiana. ¿Qué podía fallar? Exactamente, nada. Y nada falló.

Lo cierto es que de entre las 3, no sabríamos quedarnos con una sola… ¿el trasfondo de El Diablo se Viste de Prada? ¿El desnudo integral (ficticio y real) de Prêt-à-Porter? ¿La realidad de Sexo en Nueva York? Preferimos quedarnos con lo mejor de las 3 y agradecer el hecho de que de la sinergia de dos mundos tan complejos resulten producciones tan espectaculares como estas. Y tú, ¿con cuál te quedas? ¡Estamos abiertas a recomendaciones!

De momento, te dejamos nosotras una, la de la lectura recomendada de este mes, que es Breakfast at Tiffany´s de Truman Capote.

No Comments

Post A Comment